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Diferentes tipos de cambio español Los 5 filósofos más importantes de admisión

La mentalidad de la persona todavía en la fase animal. Freud subraya que no sabemos nada del origen de esta ambivalencia. Pica así, sin claridad, cuál causa real de aquellas acciones, que ha llevado a la aparición del fenómeno de la conciencia. Si no consigue explicar la génesis de la moral, la teoría resulta abstracta. Ya que se basa enteramente en el hecho de la adquisición de la conciencia.

Muchos investigadores eran convencidos del siglo pasado que la cultura ha surgido gracias a la capacidad de la persona del trabajo y ello ÒÑ¡¿ crear las adaptaciones técnicas. En el siglo la génesis de la cultura es interpretada de formas diferentes. A la concepción orudiyno-laboral han sidos añadidos muchos otros – psicológico, antropológico, sociocultural. ¿Cómo en el mundo natural ha surgido un radicalmente nuevo fenómeno – la cultura? ¿Que era la fuente de la cultura? Examinaremos las versiones básicas las culturas.

Freud examina el tabú como el resultado de la ambivalencia de los sentimientos. La persona, como él explica, posee la propiedad, que no existe en el mundo animal. Pero esta cualidad no a la persona, no a ello. Surge inesperadamente, casualmente, aunque no es absurdo, porque en la naturaleza de la persona es puesta la posibilidad de tal adquisición. Se trata de la conciencia como el don que ha distinguido a la persona del reino de los animales y que ha creado el fenómeno de la cultura.

Según Freud, cualquiera, quien se acerca al problema del tabú por parte de la psicoanálisis, es decir la investigación de la parte inconsciente de la vida individual cordial, aquel después de la reflexión corta dirá a él que estos fenómenos no le son extraño. A todo son conocidas las personas, que han creado para el tabú, y extremadamente rigurosamente los observan. Exactamente así como honran las prohibiciones los salvajes. La parte de las prohibiciones por él es clara por los objetivos, otra parece, al contrario, absurdo.

Tal vez, la aspiración de Freud a superar la concepción evolyutsionno-de artillería merece la atención. Él trata de acercarse a este problema a través de la interpretación de la actividad mental de la persona como el ser que no posee el fenómeno de la conciencia. La evolución se ve, así, como tal proceso, en que curso se revela algo radicalmente otro, aunque y puesto en el movimiento progresivo de la materia viva.